El trabajo de rescate tras el mortal terremoto en Haití se ha visto obstaculizado por las fuertes lluvias de la tormenta tropical Grace. Foto: PNUD / Moïse Pierre

 

Hoy en día, los conflictos son cada vez más frecuentes y prolongados, los choques climáticos son más intensos y habituales, y los impactos de la pandemia de la COVID-19 han puesto de relieve la urgencia de abordar las causas multidimensionales que contribuyen a acelerar las necesidades humanitarias.

El Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es una jornada para hacer un balance de estos desafíos, recordando a los millones de personas en todo el mundo afectadas por conflictos, desastres, pobreza y enfermedades, y para que el PNUD esté hombro con hombro con nuestros colegas humanitarios para reconocer el trabajo hecho y recordar a aquellos que trabajan para salvar vidas y aliviar el sufrimiento.
 

Apoyar a Haití y abordar el carácter multidimensional de las crisis
El pasado fin de semana, un devastador terremoto de magnitud 7,2 sacudió Haití, un país en el que el PNUD ha estado trabajando durante décadas. Su impacto ha afectado a más de 800.000 personas y el número de muertos en la tercera ciudad más grande del país, Les Cayes, ha llegado a 1.941 personas, más 9.900 heridos y 84.000 viviendas dañadas o destruidas. El trabajo de rescate después del mortal terremoto se ha visto obstaculizado por las fuertes lluvias, ya que la tormenta tropical Grace azotó la isla y las personas que quedaron sin hogar tuvieron que decidir si enfrentarse a la tormenta bajo lonas endebles o arriesgarse a regresar a los edificios dañados.
 

Sin embargo, a pesar de la catástrofe, el trabajo humanitario continúa: ya sea entregando alimentos de emergencia vitales a las poblaciones afectadas, ayudando a coordinar las operaciones de búsqueda y rescate o proporcionando evaluaciones rápidas para determinar las necesidades inmediatas y a más largo plazo de las personas frente a esta crisis. Esto último incluye el apoyo del PNUD al equipo de Evaluación y coordinación de desastres de la ONU.

El tema de este año para el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria es #LaCarreraPorLaHumanidad, con un fuerte enfoque en la interacción entre las crisis humanitarias y el clima. El tema reconoce la devastación que los impactos climáticos están teniendo sobre las personas vulnerables, aumentando su exposición a riesgos y peligros. Todo esto subyace los niveles de pobreza cada vez mayores y debilita las instituciones estatales, lo que dificulta que las comunidades se preparen para los desastres y desarrollen resiliencia. Y a menudo, como en el caso de Haití, esto se ve afectado por otros desafíos complejos e interrelacionados, incluidos los conflictos y la inestabilidad política, lo que complica aún más la respuesta internacionale.

La crisis actual de Haití ilustra los crecientes desafíos mundiales derivados de múltiples desafíos interrelacionados, incluido el cambio climático. Y Haití no es el único que se enfrenta a una "vulnerabilidad multidimensional". La pandemia ha demostrado que los riesgos y la vulnerabilidad son sistémicos y están interconectados. Los países de ingresos bajos y medio bajos constituyen ocho de los diez países más afectados por el clima extremo en 2019 (en inglés). La urgencia de ampliar y fortalecer las capacidades en estos contextos, así como desarrollar resiliencia a un conjunto de desafíos agravados por el cambio climático, será fundamental para ayudarlos a avanzar hacia un futuro sostenible.

A medida que aumentemos nuestro apoyo al gobierno de Haití para ayudar a la recuperación del terremoto más reciente, aprovecharemos el aprendizaje durante el devastador terremoto anterior en 2010. Este, se cobró hasta 230.000 vidas (incluidas 83 de nuestras colegas cuando se derrumbó la sede de la ONU en Puerto Príncipe) y causó una devastación masiva. A través de un programa de tres años con un presupuesto de US $ 350 millones, proporcionamos cientos de miles de puestos de trabajo para reciclar escombros y reconstruir la infraestructura, dinamizar las pequeñas empresas, revitalizar los sistemas de preparación para desastres y reducción del riesgo, reconstruir la capacidad del sector de la justicia y el estado de derecho y fortalecer el proceso electoral.

Hoy, mientras Haití enfrenta más sufrimiento, el PNUD se basa en su experiencia y se compromete a apoyar al gobierno y al pueblo a través de soluciones integradas que abordan las causas subyacentes de las crisis recurrentes. Estos esfuerzos complementarán la asistencia vital para no solo salvar vidas a través de la acción humanitaria y garantizar esfuerzos a más largo plazo, sino para proteger los medios de vida y mejorar las vidas de los más vulnerables más allá de los impactos inmediatos de la crisis actual. 



El PNUD tiene el compromiso de permanecer y cumplir antes, durante y después de la crisis
Lo que ofrece el PNUD son soluciones de desarrollo que complementan los esfuerzos humanitarios, previenen crisis futuras y ayudan a proteger los logros del desarrollo. El compromiso del PNUD de "permanecer y cumplir" con soluciones de desarrollo en contextos de crisis a menudo implica restaurar las funciones gubernamentales básicas, consolidar la paz, estabilizar los medios de vida, gestionar los escombros y rehabilitar la infraestructura y ayudar al gobierno a planificar la recuperación. Estas no son actividades que ocurren después de que los humanitarios se van. La acción humanitaria, los programas de desarrollo y la consolidación de la paz, son necesarios al mismo tiempo. Este enfoque de “nexo humanitario-desarrollo-paz” ayuda a garantizar que las comunidades vulnerables y frágiles se fortalezcan antes, durante y después de la respuesta humanitaria. De esta manera, se reduce la vulnerabilidad a futuras conmociones y se construyen sociedades más pacíficas y sostenibles.

 

Honrando el trabajo de los compañeros y conmemorando a los muertos en servicio
El PNUD tiene un papel único para garantizar que las soluciones de desarrollo a más largo plazo sigan siendo un sustento fundamental de apoyo, junto con la labor vital de los trabajadores humanitarios en situaciones de crisis para ayudar a reducir las necesidades. Es por eso que nos unimos a nuestros colegas humanitarios para celebrar este día y honramos a quienes ofrecen su apoyo para salvar vidas. También nos unimos a nuestros compañeros para conmemorar las vidas de los numerosos trabajadores humanitarios que han perdido la vida en servicio. Y el PNUD se une a nuestros colegas humanitarios para exigir que se permita a los trabajadores humanitarios realizar sus funciones sin obstáculos y en condiciones de seguridad, a la vez que pide el cese de la violencia contra todos los trabajadores humanitarios.

A medida que el PNUD se une a sus compañeros para conmemorar el Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, nos enorgullece que nuestro enfoque único y nuestro compromiso de ofrecer soluciones de desarrollo en contextos de crisis puedan contribuir a ayudar a las personas más vulnerables del mundo y a poner fin a las necesidades humanitarias. El PNUD está dispuesto a apoyar a nuestros colegas humanitarios mientras hacemos del mundo un lugar mejor en medio de desastres, conflictos y crisis.

 

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