Administrador del PNUD, Achim Steiner. ©PNUD /Sumaya Agha


Introducción

1.       Señora Presidenta, Miembros de la Junta Ejecutiva, Excelencias, colegas y amigos, bienvenidos a la sesión anual de la Junta Ejecutiva para 2021. Hoy es una oportunidad para repasar un año en el que un virus minúsculo puso de rodillas a la humanidad  y desencadenó una emergencia de desarrollo.

2.       Si bien sus impactos fueron sentidos de forma sumamente diversa, la pandemia de la COVID-19 fue —y continúa siendo— para nuestra generación una experiencia de una universalidad sin precedentes, en la que nadie puede ser un mero observador.

3.       Por primera vez en 30 años, se produjo un retroceso en el desarrollo humano mundial, en un contexto en el que las personas luchaban para salvar vidas y encontrar medios de subsistencia. Aunque las emisiones de carbono se redujeron temporalmente una vez que el mundo entró “en pausa”, la crisis climática se agravó. Mientras que las calles de algunas ciudades estaban vacías, en otros lugares grandes multitudes protestaban contra la desigualdad, el racismo y la discriminación, exigiendo la eliminación definitiva de estas armas de opresión.

4.       Excelencias, el relato del trauma y las perturbaciones que definieron a 2020 es uno sumamente compartido. Es por ello que, para muchas personas, tener que volver a experimentar estas circunstancias  en 2021 puede ser abrumador. Porque la crisis aún no ha terminado.

5.       Las variantes de la COVID-19 y las nuevas olas, como la que está asolando Asia meridional, ilustran que la pandemia continúa siendo una emergencia de desarrollo real y aun vigente. Las regiones frágiles y afectadas por los conflictos quedarán rezagadas a menos que adoptemos medidas decisivas ahora. La pobreza y el desempleo ocasionados por la pandemia pueden avivar tensiones profundamente arraigadas en regiones como el Sahel, destruyendo los delicados progresos alcanzados.

6.       Y la desigualdad en el acceso a las vacunas podría abrir una nueva brecha entre “los ricos y los pobres”. Por ejemplo, a mediados de mayo, la mayoría de los países africanos contaban con menos de un 1 por ciento de su población vacunada. Esa situación debe cambiar. Si los argumentos lógicos y morales no son suficientes, quizás los argumentos financieros sí lo sean. Según las investigaciones del PNUD, apenas un 1 por ciento del servicio de la deuda correspondiente a 2021 alcanzaría para costear 1 000 millones de dosis de vacunas mediante la iniciativa COVAX. Estamos hablando de un 1 por ciento  para 1 000 millones de dosis.

7.       Al mismo tiempo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) señala que los países ricos podría generar USD 1 billón en ingresos fiscales adicionales como resultado de una campaña de vacunación que frenara la pandemia. Como hemos dicho desde el comienzo, ningún país estará a salvo hasta que todos lo estén. Debemos encontrar una forma de avanzar juntos. Estoy convencido de que podemos, y lo haremos. Porque la tragedia, Excelencias, es solo la mitad de la historia de esta pandemia.

8.       A medida que la COVID-19 y sus secuelas socioeconómicas se extienden, actores a nivel local y mundial, tanto públicos como privados, han unido esfuerzos y trabajado juntos, como nunca antes, para resolver problemas de una magnitud épica. Con el apoyo de las Naciones Unidas y del PNUD, encontraron maneras de reorganizar las cadenas mundiales de aprovisionamiento, de eliminar obstáculos para poder brindar servicios gubernamentales mediante Internet, de proteger el empleo, de evitar que la gente caiga en la pobreza y de avanzar con rapidez para encontrar una vacuna.

9.       Excelencias, la pandemia a aportado al mundo otra perspectiva. Y como resultado, 2020 también fue un año de esperanza, que nos demostró lo que somos capaces de lograr cuando la humanidad se esfuerza por dar lo mejor de sí. Es así que, con su apoyo, en 2020 el PNUD también redobló sus esfuerzos, como aliado comprometido con el desarrollo e impulsado por el optimismo bien fundado de que la humanidad puede cambiar su futuro. Trabajamos con ahínco como parte de la familia de las Naciones Unidas para dar lo mejor de nosotros.

Panorama

10.   Para comenzar, me gustaría expresar un sincero agradecimiento a todos los donantes y socios que apoyaron la labor del PNUD alrededor del mundo durante este período, en particular a nuestros principales socios y a los 10 contribuyentes más importantes a los recursos básicos, todos ellos reconocidosen nuestro Informe Anual Ilustrado de 2020; además, los Gobiernos de la República Checa, Dinamarca, Finlandia, Alemania, Israel, Japón y los Estados Unidos aumentaron sus contribuciones de los recursos básicos en 2020. Como se señala en el Informe Anual Ilustrado, no estaríamos aquí sin su sólido apoyo financiero.

11.   En mis comentarios de hoy me centraré en dos cosas: primero, repasaré los resultados del PNUD en este período del Plan Estratégico, entre otras cosas en lo relacionado con el progreso en la lucha contra la pandemia de la COVID-19. Al hacerlo, mencionaré aspectos destacados de mi informe sobre los resultados para 2020 y los progresos realizados desde 2018 con respecto al Plan Estratégico. Si desean más información, los animo a que lean con atención ese informe y los dos documentos complementarios de antecedentes que hemos difundido: uno sobre la respuesta del PNUD a la COVID-19, y el otro sobre la reforma del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo.

12.   En segundo lugar, hablaré sobre el futuro, sobre el siguiente Plan Estratégico del PNUD como parte de nuestro compromiso incansable y continuo hacia ustedes en lo referido a su desarrollo. Con su permiso, Señora Presidenta, hablaré de cada tema por separado.

Progreso frente a la pandemia

13.   Durante 2020, y antes los desafíos sin precedentes que planteó la pandemia, el progreso con respecto a nuestro Plan Estratégico actual perdió impulso, pero no dejamos de avanzar. La reasignacion de los recursos ordinarios y de otros fondos permitió a las oficinas del PNUD en los países adoptar medidas rápidas, si bien algunos planes originales —por ejemplo, los referidos a la reducción del riesgo de desastres, la planificación del desarrollo nacional y el crecimiento económico— debieron posponerse o ajustarse , en un contexto en que las prioridades de los gobiernos cambiaron para enfrentarse a la crisis.

14.   Con todo, me gustaría destacar los logros en cada una de estas tres áreas de resultados:

-       En lo referido a la erradicación de la pobreza, 35 millones de personas pudieron acceder a los servicios básicos necesarios para una vida digna, como agua, alimento, vivienda y atención de salud, y unos 27 millones de personas pudieron acceder a los servicios financieros.

-       En materia de transformación estructural, 16 millones de personas en 32 países lograron acceso a la justicia. Un total de 118 países y 35 socios forman ahora parte de la Promesa Climática del PNUD, la mayor propuesta del mundo para potenciar las contribuciones determinadas a nivel nacional en preparación para la 26ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático.

-       Y gracias a que nueve de los diez principales programas de país del PNUD se están llevando a cabo en contextos de crisis, tres millones de personas consiguieron trabajo o mejoraron sus medios de vida en lugares en crisis  en el  2020, casi la mitad de ellas mujeres; asimismo, el creciente cúmulo de experiencia, lecciones y resultados del PNUD en materia de resolución de conflictos y estabilización en lugares como, por ejemplo,  Iraq y  Libia, es una valiosa herramienta para promover modalidades integradas de trabajo conjunto entre agentes humanitarios, del desarrollo y de la paz.

15.   Para medir la respuesta del PNUD a la COVID-19 en 2020, se diseñaron nuevos indicadores y resultados armonizados con el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo y se incluyeron en el marco de resultados de nuestro Plan Stratégico. Y se creó un marcador sobre la COVID-19 para efectuar un seguimiento de todos los gastos relacionados, que el público puede verificar en el Portal de Transparencia Del PNUD.

16.   El marcador indica que el PNUD destinó casi USD 1000 millones a más de 170 países y territorios mediante dos ofertas institucionales para la COVID-19 y los mecanismos conexos de financiación rápida.

17.   Como líder técnico en la respuesta socioeconómica de las Naciones Unidas frente a la crisis de la COVID-19, el PNUD lideró los análisis por país y ayudó a 144 países a definir mejor qué medidas adoptar. En consonancia con la Estrategia Digital presentada en 2019, ayudamos a las autoridades en 82 países a trasladar sus servicios públicos esenciales a Internet para garantizar la continuidad de las operaciones.

18.   De hecho, las inversiones institucionales y financieras que el PNUD viene realizando desde 2018, como la Estrategia Digital del PNUD —junto con la estrategia People for 2030, el Centro del Sector Financiero, la Red Global de Políticas, la creación de la Dirección de Gestión de Crisis y la Red de Laboratorios de Aceleración del PNUD, que ahora abarca 115 países—, permitieron ofrecer una respuesta más coherente y rápida a la pandemia, junto con el resto de las Naciones Unidas y otros socios.

19.   El liderazgo intelectual del PNUD en lo referido a construir un futuro mejor ayudó a aumentar la ambición de las politicas globaes en respuesta a las crisis. Esto incluyó impulsar investigaciones sobre un ingreso temporal básico para todas las personas que viven en la pobreza, generar modelos y poyecciones sobre la  promoción de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para ayudar a los gobiernos a adoptar hoy las decisiones políticas que tengan el mayor potencial para el futuro, y la presentación de un nuevo ĺndice de Desarrollo Humano Ajustado a las presiones planetarias, como parte de la edición que marca el 30º aniversario del informe sobre desarrollo humano del PNUD, titulado “La próxima frontera: el desarrollo humano y el antropoceno”.

20.   Excelencias, la respuesta del PNUD frente a la COVID-19 fue un aspecto fundamental de la ejecución de nuestro Plan Estratégico el año pasado, ya que el Plan fue diseñado para que el PNUD pueda ayudar a los países en el logro de sus metas a largo plazo y tambien responder a sus necesidades urgentes en momentos de crisis.

21.   Detrás de los resultados alcanzados encontramos las historias cotidianas y la determinación de los millones de personas con las que trabaja el PNUD. Personas como Khowla, de 25 años, que dirige un Centro de Resolución Alternativa de Diferencias en Somalia y se dedica a mediar en desacuerdos comunitarios que van desde el robo de tierras hasta la violencia doméstica. O Bijou Longenge Mpako, encargada de logística en la Reserva Kokolopori Bonobo, en la Cuenca del Congo, donde la comunidad protege a los a los grandes primates y empodera a las personas de la localidad, en una demostración de que la humanidad puede vivir en armonía con el planeta.

22.   Las historias de madres e hijas como Lidia María Madrigal Loria y Heimy Arguedas Madrigal, cuyo empresa melífera de “abejas sin aguijón” en Costa Rica pone de relieve el papel de las mujeres como agentes de cambio. Y también de hijos, como Wajalad, de 13 años, que asiste en Iraq a una escuela reconstruida que fue destruida por la guerra y sueña con ser médico como su padre.

23.   En 2020, sus historias se entrelazaron con las de nuestros equipos del PNUD de una manera muy personal. En una período de dificultades casi universales, donde algunos de nuestros colegas perdieron amigos y familiares, donde la gente quedó aislada, las escuelas cerraron y muchas vidas fueron alteradas, nuestros equipos demostraron que las Naciones Unidas, que el PNUD, están allí cuando más se les necesita.

Observaciones clave

24.   En el informe que han recibido figura una serie de observaciones sobre nuestro desempeño general desde 2018. Me centraré en tres, a saber: el apoyo integrado del PNUD para alcanzar los ODS; la importancia de la financiación ágil, y el aprendizaje, la rendición de cuentas y la transparencia a nivel institucional.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible

25.   Primero, hablemos de los ODS. Los Objetivos impulsan al PNUD a dar lo mejor de sí para ayudar a resolver grandes desafíos sistémicos, como esta pandemia. Con su apoyo, el PNUD lo está logrando, y podemos hacer más.

26.   Desde 2018, en el marco del nuevo posicionamiento del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo y orientados por la revisión cuadrienal amplia de la política, el PNUD ha trabajado con más de la mitad de los países del mundo para que integren los ODS a sus planes de desarrollo y potenciar un cambio sistémicos.

27.   Por ejemplo, en 2020 presentamos la plataforma de acceso a datos sobre la COVID-19 para ayudar a los países en el proceso de adopción de decisiones estratégicas; además, brindamos servicios personalizados de apoyo a la integración de los ODS para abordar cuestiones sistémicas, como la despoblación en Serbia y la revitalización de la región del mar de Aral en Uzbekistán.

28.   Nos centramos en la financiación de los ODS, no solamente en la cuantía de los recursos de desarrollo disponibles, sino en la manera en que los flujos de inversión se priorizan, y desarrollamos medidas prácticas para aprovechar las inversiones congruentes con los ODS, como hicimos recientemente al apoyar la emisión por el Nuevo Banco de Desarrollo, Indonesia y México de bonos alineados con los ODS por USD 5.000 millones.

29.   Y hemos hecho llamamientos para la instauración de nuevos mecanismos para solucionar el problema de la deuda a las que algunos países tienen que hacer frente mientras intentan construir un futuro mejor y más verde. Eso incluye mecanismos tales como los canjes de deuda por medidas de protección de la naturaleza, que podría ayudar a armonizar la financiación para la recuperación tras la COVID-19 con la financiación para los ODS.

30.   Este es un objetivo central de los marcos nacionales integrados de financiación que las Naciones Unidas están ayudando a desarrollar y aplicar en 71 países gracias al apoyo del Fondo Conjunto para los ODS y en cooperación con socios tales como la Unión Europea y el FMI. En Sudán del Sur, por ejemplo, se está usando este mecanismo para fortalecer los diálogos nacionales sobre la paz y la planificación y para promover la presupuestación con perspectiva de género. Cabo Verde se está valiendo de los marcos nacionales integrados de financiación para desarrollar una plataforma de  economía azul con una bolsa de valores.

31.   Al mismo tiempo, el PNUD está consolidando su participación en las políticas internacionales de financiación del desarrollo. Por ejemplo, para nosotros es un honor y un compromiso actuar como secretaría del Grupo de Trabajo sobre Financiación Sostenible del G20, copresidido por China y los Estados Unidos de América.

32.   Excelencias, sabemos que actualmente nos hemos alejado del cumplimiento de los ODS, y que ahora la COVID-19 ha desencadenado la peor desaceleración económica desde la Gran Depresión. Sabemos que dicha situación agravará la pobreza y la desigualdad. De hecho, las investigaciones del PNUD indican que de cada diez personas que podrían terminar esta década siendo pobres como resultado de la pandemia, ocho vivirán en países con índices de desarrollo humano bajos o medios.

33.   Sin embargo, promover con energía los ODS ahora —dentro de los próximos 18 meses—, combinando medidas audaces en materia de políticas e inversiones integradas y sistémicas en los ámbitos de la gobernanza, la protección social, la digitalización y la economía verde, es posible y podría suponer un cambio decisivo.

34.   El PNUD ya está trabajando con nuestros organismos homólogos hacia ese objetivo: con el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) en un marco de recuperación verde; con el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) en un plan para asegurar una distribución equitativa y sostenible de la vacuna contra la COVID-19, y con ONU-Mujeres para supervisar y patrocinar el liderazgo de las mujeres en las iniciativas para construir un futuro mejor. Y el fomento de los ODS será un aspecto central del próximo Plan Estratégico del PNUD.

Financiación ágil

35.   En segundo lugar, hablemos de la importancia de la financiación ágil. La agilidad permitió al PNUD plantar cara a la crisis de la COVID-19, y la agilidad exige inversiones y financiamiento flexible. Si bien las contribuciones a los recursos básicos aumentaron en 2020, la base financiera del PNUD sigue siendo endeble, como señaló recientemente la Oficina de Evaluación Independiente.

36.   El hecho de que dependemos de recursos reservadosfines muy específicos pone en entredicho la capacidad del PNUD de responder a las necesidades de desarrollo de los países. Con un presupuesto equilibrado por el cuarto año consecutivo, una mayor productividad y menores costos, el PNUD continúa haciendo más con menos.

37.   Por ejemplo, en 2020 los equipos del PNUD inviertieron  USD 4.500 millones en ejecución the programas, el segundo nivel más alto en seis años. Y como resultado de los intensos esfuerzos para aumentar la productividad y fortalecer el desempeño institucional desde 2018, los programas y servicios de desarrollo del PNUD ahora reciben tres centavos más por dólar, y se siguen aplicando medidas para mejorar continuamente el desempeño institucional.

38.   Sin embargo, sin una financiación suficiente, flexible y previsible, cada vez nos será más difícil cumplir las aspiraciones de los Estados Miembros, garantizar un entorno laboral seguro e inclusivo para todo nuestro personal y cumplir los estrictos requisitos que hemos fijado en materia de supervisión y rendición de cuentas.

39.   Solicito su apoyo, Excelencias, para estar a la altura de las disposiciones del Convenio de Financiación de Secretario General, a fin de que el PNUD y sus organizaciones homólogas en el sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo puedan desempeñar plenamente su papel ahora e impulsar con energía el progreso hacia la consecución de los ODS.

Aprendizaje, transparencia y rendición de cuentas

40.   Lo que me trae al tercer punto, sobre el aprendizaje, la transparencia y la rendición de cuentas. Mantenerse al día con la rapidez de los cambios actuales exige estar comprometido a aprender, cambiar y renovarse constantemente. Ese es un aspecto central de la iniciativa #NextGenUNDP.

41.   Por ejemplo, gracias a las enseñanzas extraídas de la evaluación intermadia del Plan Estratégico, el PNUD mejoró su desempeño en lo referido a la protección social cuando más se necesitaba, y el indicador de progreso avanzó de “rojo” a “verde” en el marco de resultados del PNUD.

42.   Y continuamos aprendiendo y mejorando en otros ámbitos. Por ejemplo, sabemos que la labor del PNUD en materia de género es firme y va en aumento: desde 2018, hemos duplicado nuestras alianzas para luchar contra las normas sociales y de género discriminatorias y para promover sistemas de protección social con perspectiva de género, y en 2020 ampliamos rápidamente nuestro apoyo para enfrentar la violencia de género.

43.   Pero también sabemos que en las zonas de crisis y conflicto, es necesario prestar más atención al liderazgo de las mujeres. Nuestro progreso en este ámbito se tambaleó en 2020, y ya hemos adoptado medidas para subsanar la situación.

44.   Señora Presidenta, Excelencias, para que el PNUD ofrezca la mejor versión de sí mismo, es necesario que estemos plenamente comprometidos con la transparencia y la rendición de cuentas. Nuestros antecedentes desde 2018 demuestran que lo estamos. En 2020, fuimos nuevamente distinguidos como el organismo más transparente de las Naciones Unidas en el índice de transparencia de la ayuda.

45.   El PNUD recibió su 15ª opinión de auditoría sin reservas consecutiva, correspondiente a 2019, y por primera vez en 10 años, cerró todas las recomendaciones de la auditoría que seguían pendientes durante más de 18 meses.

46.   Y continuamos fortaleciendo los sistemas de control de la supervisión interna y extrayendo enseñanzas de las auditorías y las evaluaciones, entre otras cosas con relación a proyectos financiados por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial que sacaron a la luz riesgos y deficiencias que estamos solucionando con una serie de medidas de amplio alcance.

47.   Un 68 por ciento  de las medidas de gestión de auditorías de la Oficina de Auditorías e Investigaciones relacionadas con la función del PNUD dentro del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) están finalizadas, según lo ha verificado dicha oficina, y se está trabajando en el balance. Por ejemplo, comenzaremos a aplicar una nueva política contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo, y adoptaremos medidas para garantizar que exista una separación clara entre las funciones de supervisión y de ejecución del PNUD en todas las oficinas y unidades del organismo, incluidas nuestras oficinas en los países.

48.   De hecho, es justamente en las oficinas en los países donde todas las mejoras que estamos introduciendo a nuestros sistemas deben implantarse con eficacia. Por ende, si bien mejorar la capacidad de nuestros equipos sobre el terreno es una prioridad —por ejemplo, 800 funcionarios recibieron capacitación para obtener la certificación Managing Successful Programmes en 2020—, lograr mejoras sostenidas llevará tiempo.

49.   Mientras tanto, la calidad de las evaluaciones descentralizadas está mejorando. Desde 2019, el número de evaluaciones descentralizadas del PNUD calificadas como satisfactorias o moderadamente satisfactorias aumentó un 10 por ciento. Sin embargo, tras las recomendaciones del Grupo de Examen de la Rendición de Cuentas de la Administración que establecí a finales de 2020, hemos iniciado un examen de nuestro enfoque con respecto a las evaluaciones descentralizadas, con la cooperación de la Oficina de Evaluación Independiente.

50.   Para que el PNUD pueda seguir apoyando a los países donde se ejecutan programas, entre otras cosas mediante el FMAM y el Fondo Verde para el Clima, necesitaremos encontrar el equilibrio preciso entre garantizar la eficacia y la supervisión de las actividades de desarrollo por un lado, y cubrir los costos de dichas actividades por el otro. No creo que nuestro modelo financiero actual nos haya permitido alcanzar ese equilibrio aún. Por ende, seguimos analizando maneras de mejorar la sostenibilidad del apoyo que se brinda a los países y El nuevo Plan Estratégico nos ofrece una importante oportunidad de avanzar en ese sentido.

51.   Estos, Excelencias, son los componentes fundamentales que se necesitan para que el PNUD se transforme en una organización más ágil y capaz de anticiparse a la incertidumbre. Extrayendo lecciones de todo lo que hemos aprendido desde 2018, incluido un 2020 singularmente difícil, miremos al futuro, hacia los próximos cuatro años.

Plan Estratégico del PNUD 2022 - 2025

52.   Señora Presidenta, Excelencias, ahora, en junio de 2021, hemos llegado a un momento clave. O el mundo aúna esfuerzos para avanzar hacia los ODS, en aras de construir un futuro mejor tras la COVID-19 y establecer una economía verde e inclusiva, a un ritmo que antes habríamos considerado imposible, pero que demuestra el verdadero propósito y potencial de la cooperación internacional, o no lo logramos.

53.   O demostramos que somos naciones unidas, o nos transformamos en naciones desunidas. Estamos ante una momento clave, en la cual no hay lugar para el escepticismo, la apatía o la indiferencia. Es hora de trabajar en pro de nuestro programa en común, y cada uno debe poner de su parte. Con su ayuda, el PNUD hará eso mediante su nuevo Plan Estratégico 2022 - 2025.

54.   Mediante este plan y en el marco de la reformulación del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo, el PNUD ampliará la escala y la velocidad del progreso hacia los Objetivos mundiales, trabajando con los países a fin de ofrecer a las personas más opciones para un futuro más justo y sostenible.

Nuestra ambición

55.   Entre nuestras ambiciones está ayudar a 100 millones de personas a escapar de la pobreza multidimensional ampliando las oportunidades y las capacidades; promover el acceso a la energía limpia para 500 millones de personas invirtiendo en la generación distribuida de energías renovables, y promover inversiones públicas por USD 250.000 millones y privadas por USD 1 billón en los ODS.

56.   Buscaremos establecer sinergias entre países con intereses compartidos, sobre la base de las lecciones extraídas de nuestra iniciativa Rising up for SIDS”, que apoya el progreso de los Estados insulares en la Trayectoria de Samoa y hacia la consecución de la Agenda 2030. En contextos de crisis y conflicto, como el Sahel, cuyas necesidades se estiman en USD 5.600 millones en los próximos cuatro años, promoveremos un enfoque más coherente entre los actores humanitarios, del desarrollo y de la paz. Nuestro objetivo es diversificar y fortalecer las alianzas en todo lo que hacemos, aprovechando las voces, los activos y las destrezas nuevas para avanzar hacia los ODS.

Direcciones del cambio

57.   El Plan definirá la forma en que el PNUD apoyará a los países para que avancen hacia lo que nosotros consideramos como tres direcciones fundamentales de cambio, las cuales giran en torno a la erradicación de la pobreza:

-       Transformación estructural: en particular la transición hacia economías y sociedades ecológicas, inclusivas y digitales;

-       No dejar a nadie atrás: un enfoque basado en los derechos y centrado en la capacidad de acción de las personas y en el desarrollo humano;

-       Fomentar la resiliencia: fortalecer los sistemas a fin de prepararlos para responder a distintos riesgos, desde crisis y conflictos hasta desastres naturales o conmociones sanitarias o económicas.

58.   Estas tres direcciones de cambio son interdependientes. Exigen soluciones integradas, que aborden los sistemas en su conjunto y que generen resiliencia institucional y capacidades dinámicas para adaptarse a la incertidumbre.

59.   Por tanto, si bien el PNUD continuará su labor entorno a nuestras seis soluciones emblemáticas actuales, nos centraremos en las esferas donde dichas soluciones se solapen o se apliquen de manera integrada, como la Promesa Climática. Es allí donde nuestros socios pueden encontrar mayor valor y el potencial para promover una transformación sistémica.

Soluciones emblemáticas

60.   Las soluciones emblemáticas del PNUD —relacionadas con la pobreza, la gobernanza, la resiliencia, el medio ambiente, la energía y el género— seguirán siendo el aspecto central de nuestra propuesta, dado que son los ámbitos en los que percibimos la mayor demanda de nuestros países asociados y donde las capacidades del PNUD y su papel dentro del sistema de las Naciones Unidas mejor nos equipan para trabajar.

61.   Estamos ajustando las soluciones emblemáticas para que se adapten aún más a las necesidades de los países, aumentando el nivel de nuestras ambiciones y aprovechando las sinergias entre las diversas esferas. Nuestro compromiso con los valores, los derechos humanos y los principios de gobernanza acordados a nivel intergubernamental, que se refieren a la rendición de cuentas, la inclusión y la eficacia, constituyen la base de todo lo que hacemos.

Aceleradores de impactos

62.   El impacto de las soluciones emblemáticas del PNUD se verá potenciado gracias a tres poderosos aceleradores:

-       Innovación estratégica: a medida que los desafíos para el desarrollo se vuelven cada vez más complejos, el PNUD trabajará junto con sus socios para resolver los “rompecabezas del desarrollo” en lugar de buscar soluciones puntuales.

-       Digitalización: La demanda de apoyo digital del PNUD aumentó considerablemente desde el comienzo de la pandemia, y al menos 74 países solicitaron asistencia en ese ámbito. Tras inversiones sustanciales en el desarrollo de nuestras habilidades digitales e infraestructura de soporte, ahora estamos generando la mentalidad y las capacidades organizacionales necesarias para a) fomentar la programación basada en las herramientas digitales en todas las esferas temáticas, y b) lograr que el PNUD sea más eficiente y eficaz y que se base más en los datos.

-       Financiación para el desarrollo: son pocos los flujos de capital, sean públicos o privados, que estén bien armonizados con los ODS. El PNUD continuará trabajando con los gobiernos y las instituciones financieras para colocar a los ODS en el centro de las decisiones financieras y de políticas.

63.   Hace decenios que el PNUD viene ofreciendo a sus socios la combinación entre un profundo conocimiento local y un alcance mundial. Nuestro apoyo a nivel nacional seguirá adaptándose a las necesidades específicas de las regiones, las ciudades, las comunidades o los grupos. Complementamos esa labor con nuestra comprensión de las necesidades y los contextos de las agrupaciones de países, como los países menos adelantados (PMA), los países en desarrollo sin litoral (PDSL), los países de ingreso mediano y los países en circunstancias especiales, en consonancia con la recomendación de la revisión cuadrienal amplia de la política de aplicar un enfoque más diferenciado en función del contexto de cada país.

Un modelo operacional revitalizado

64.   El futuro es incierto. Necesitamos que el PNUD sea una organización con mayor agilidad y capacidad de anticipación, a fin de brindar el mejor apoyo posible a nuestros socios que buscan prepararse para diferentes escenarios futuros.

65.   Como ya he señalado, el PNUD ha avanzado en esa dirección, invirtiendo en las nuevas modalidades de trabajo que se detallan en el Plan Estratégico actual. Ahora estamos intensificando esos esfuerzos mediante inversiones en seis ámbitos clave de nuestro modelo operacional:

-       Personas: Estamos aplicando nuestra estrategia Personal para 2030a fin de generar las destrezas y el talento del futuro.

-       Conocimiento: mejoras en la creación conjunta, la gestión y la difusión de nuestros conocimientos y datos para fortalecer la programación y el liderazgo intelectual.

-       Gestión del riesgo: establecimiento de un sistema dinámico de gestión del riesgo que promueva la innovación para alcanzar mejores resultados de desarrollo, a la vez que se gestionan proactivamente en los riesgos y se mantienen los más elevados parámetros de transparencia y eficacia operacional.

-       Financiamiento: al promediar el plazo de este Plan Estratégico, desarrollar un modelo de financiación que armonice más estrechamente nuestros recursos con las prioridades de desarrollo actuales y permita al PNUD responder a los rápidos cambios en la demanda, según se prevé en el Convenio de Financiación.

-       Excelencia operativa: examinar los procedimientos e instrumentos operacionales para potenciar la agilidad, la eficacia y la rendición de cuentas, incluidos nuevos instrumentos financieros y una mayor variedad de modalidades operacionales adaptadas a alianzas más diversas. Por ejemplo, se establecerán umbrales más flexibles para poner en marcha iniciativas de cooperación exploratoria o experimental, en particular con el sector privado.

-       Medición de los impactos: establecer sistemas de seguimiento, evaluación y medición de los resultados capaces de efectuar un seguimiento de los cambios transformadores durante periodos más prolongados y que estén mejor adaptados a las nuevas modalidades de trabajo.

66.   Invertir en todos estos cambios ayudará a avanzar hacia la “oficina en el país del futuro”, una que forme parte parte del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo y esté equipada con los recursos flexibles, las habilidades y el acceso a las mejores prácticas que nuestros socios esperan; una oficina que no le tema a la complejidad, que gestione activamente el riesgo y que procure aprender a la vez que obtiene resultados.

Metas compartidas, esfuerzos colectivos

67.   El PNUD no puede alcanzar estas metas por sí solo. Trabajar en asociación con otros es un aspecto fundamental en todo lo que hacemos. En el desarrollo de este nuevo Plan Estratégico se ha recurrido a la inteligencia colectiva de muchos socios, gobiernos y líderes intelectuales a quienes consultamos sobre el futuro del PNUD. Apreciamos muchísimo sus aportaciones.

68.   De cara al futuro, continuaremos fortaleciendo nuestras alianzas con el sistema de las Naciones Unidas, cooperando para lograr acciones más coherentes y resultados más sólidos, tal como se prevé en la reforma del sistema de las Naciones Unidas para el desarrollo. Ampliaremos nuestro alcance para establecer alianzas nuevas y más diversas, entre otras cosas con la sociedad civil y el sector privado, sobre la base de un enfoque que considere a las personas como agentes de cambio, no como “beneficiarios”, y actores clave de sus sociedades, capaces de decidir la dirección de su propio desarrollo.

69.   Señora Presidenta, Excelencias, aunque pueda sonar repetitivo, estamos viviendo en una época extraordinaria que exige medidas extraordinarias.

70.   El caos que puede sembrar un virus diminuto no es nuevo. Tampoco lo es la velocidad con la que puede propagarse. La llamada Peste Negra del siglo XIV demoró casi 20 años en viajar a través de Asia, Europa y el norte de África y cobrarse 200 millones de vidas. Pero alcanzó con unos meses para que una cepa virulenta de la gripe viajara desde las líneas de batalla de la Primera Guerra Mundial en 1918 hasta las cadenas mundiales de aprovisionamiento. La tercera parte de la población mundial se contagió con el virus.

71.   Lo que es nuevo es el alcance de nuestra capacidad para hacer algo al respecto. Como se señala en el Informe de Desarrollo Humano de 2020 del PNUD, somos la primera generación que vive en una época definida por las elecciones humanas, donde el principal riesgo a nuestra propia supervivencia somos nosotros mismos.

72.   En el PNUD, mediante este Plan Estratégico y el siguiente, elegimos potenciar las capacidades humanas y ofrecerles más oportunidades a las personas, de forma tal que tanto ellas como el planeta no solamente sobrevivan, sino que prosperen juntos, en un mundo en que la vida no solamente se “sostenga” o sea “sostenible”, sino que pueda florecer. No podemos alcanzar esta ambición sin ustedes. Muchas gracias.

 

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