Primer autobús de hidrógeno de América Latina recorre las calles de Sao Paulo

06-jul-2009

Fotos: PNUD
El eco-bus no despide ni un gramo de polución, y es la primera iniciativa de este tipo en América Latina

Nueva YorkImaginen autobuses silenciosos, alimentados con agua, y coches que despiden vapor limpio en vez de gases contaminantes. Puede ser que este sueño esté cerca de hacerse realidad, ya que se ha presentado recientemente en América Latina, el primer autobús de hidrógeno de la región. El acontecimiento tuvo lugar en Sao Paulo, una de las ciudades con más habitantes (18 millones) del mundo, la mitad de los cuales toman autobús todos los días.

El eco-bus no despide ni un gramo de polución, y es la primera iniciativa de este tipo en América Latina gracias a una asociación del Fondo para el Medio Ambiente Mundial con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, el Ministerio de Minas y Energía de Brasil y la Compañía de Transporte Urbano de la ciudad de Sao Paulo.

“Aunque la tecnología para producir autobuses de hidrógeno ya existe en cuatro países – China, Estados Unidos, Japón y Holanda – el proyecto brasileño ha obtenido tecnología de compañías nacionales e internacionales para producir hidrógeno de manera más económica", dijo Carlos Castro, experto en medio ambiente del PNUD – Brasil.

El hidrógeno que usa el autobús se obtiene por electrólisis, que es un proceso que separa el hidrógeno del oxígeno. Por una reacción con el oxígeno que existe en la atmósfera, se produce una corriente eléctrica, que hace funcionar el motor, despidiendo vapor de agua en vez de dióxido de carbono, que es lo que despiden los vehículos de gasolina y de otros combustibles derivados del petróleo.

"El proceso es completamente limpio, y es un proceso cerrado: comienza con agua más energía y termina con los mismos elementos”, dijo Carlos Zündt, director de planeamiento de la Compañía de Transporte Urbano de Sao Paulo y coordinador del proyecto del hidrobus. “Sin embargo, nuestro propósito no es reemplazar toda la flota, porque la tecnología es aún muy cara, sino estudiar cómo una iniciativa de transporte público limpio puede funcionar en una ciudad tan grande como Sao Paulo."  

El autobús es híbrido: usa hidrógeno, tres baterías de gran potencia o ambas cosas a la vez. Cuando funciona sólo con hidrógeno, puede recorrer unos 300 km, y recorre 40 km adicionales sólo con las baterías.

Tiene una capacidad para 63 pasajeros y estará en pruebas durante los próximos dos meses. En ese tiempo, los socios estudiarán los efectos que tenga sobre las emisiones de gases de efecto invernadero, la infraestructura de producción del hidrógeno y la eficacia de estos autobuses como transporte público. 

“Éste es el primer prototipo, resultado de cuatro años de investigación y conocimientos compartidos en un consorcio de socios nacionales e internacionales”, dijo Castro. El consorcio está compuesto por las compañías de energía de Brasil AES Eletropaulo y Petrobras, y los fabricantes de autobuses Marcopolo y Tuttotrasporti. Los socios internacionales son Ballard Power Systems e Hydrogenics (ambas de Canadá), Epri International (EE.UU.) y Nucellsys (Alemania). “Esto nos permitió tener la contribución de alta calidad de las compañías que están investigando el transporte de hidrógeno en todo el mundo, y aprendimos lecciones de las experiencias de otros países.”

También se está construyendo una planta energética para producir hidrógeno por electrólisis, que estará en funcionamiento en seis meses. Hasta entonces, el autobús producirá hidrógeno a través del procesamiento del gas natural.

El hidrógeno se considera una alternativa prometedora de los combustibles fósiles. Al día de hoy hay sólo 5.000 vehículos en todo el mundo que producen energía de este gas. Según la Asociación Internacional para la Economía del Hidrógeno, este combustible podrá ser distribuido ampliamente para 2015, principalmente en Europa y en los Estados Unidos.

En Brasil se estima que el hidrógeno estará disponible sólo en 2020. “Los investigadores estiman además que, en 2080, el 90% de los vehículos del mundo consumirán hidrógeno”, agregó Zündt.
Aunque el hidrógeno es un gas abundante y limpio, es todavía muy caro de producir. Ésa es la razón por la que todavía se usan combustibles derivados del petróleo.

“El diesel es mucho más barato que el hidrógeno”, dijo Zündt, “pero es un combustible que contamina mucho. Debemos entonces considerar también el costo que las enfermedades respiratorias significan para el gasto público, así como otros efectos horribles de la polución y de la lluvia ácida. Si se toma eso en cuenta, el diesel tiene un costo 200 veces más alto que el hidrógeno."

El consorcio que participó en el proyecto está interesado en exportar los autobuses de hidrógeno. Contrariamente a lo que pasa en muchos países en desarrollo, Brasil tiene una industria de autobuses grande, moderna y muy competitiva, que fabrica 20.000 autobuses por año, lo que lo sitúa entre los principales fabricantes de autobuses del mundo. Con el paso del tiempo, los socios esperan proveer esta tecnología de costo más bajo a otros países en desarrollo, de modo de ofrecer un medio ambiente más limpio para todos.

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